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¿Qué hay detrás de la guerra sucia de Trump?

Fuente: Economía HoyGabriela Jiménez - 7:27 - 27/01/2017

  • La iniciativa de Trump podría tener efectos severos para la economía mexicana

  • Las agresiones de Donald Trump hacia México esconden un plan fiscal agresivo que requerirá de ingresos alternativos

En su primera semana de gobierno, Donald Trump ha conseguido crear uno de los ambientes diplomáticos más tensos de la historia reciente entre México y Estados Unidos, al materializar, mediante la firma de órdenes ejecutivas, las amenazas que profirió desde el primer día de su campaña: la construcción de un muro a lo largo de la frontera, la deportación de inmigrantes indocumentados y la renegociación o salida del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Saltándose las vías diplomáticas habituales, Trump hizo anuncios sobre la construcción del muro y su plan de establecer un impuesto fronterizo del 20% a los productos mexicanos aún cuando el secretario de Economía y de Relaciones Exteriores se encontraban en Washington para negociar los términos de la relación comercial. El argumento del recién estrenado presidente es que el TLCAN es perjudicial para su país porque ha provocado la relocalización de empresas en México y con ello la pérdida de empleos, el déficit comercial de 60,000 millones de dólares que tiene Estados Unidos con nuestro país. Esta cantidad es muy inferior al déficit comercial que sostiene el país vecino con China, Japón o Alemania, y los analistas calculan que el costo de construir el muro fronterizo es estratosférico, pero Trump ha decidido cebarse con México. ¿Por qué?

 

Los especialistas coinciden: detrás de la agresividad de Trump con México está la reforma fiscal del republicano, que consiste en una disminución drástica de impuestos a personas físicas, pero principalmente a las empresas, esto busca retener la inversión en territorio estadounidense y compensar el ingreso tributario del gobierno con mayores aranceles a la mercancía proveniente del exterior.

Cambio en las reglas del juego

La reforma fiscal de Trump propondría establecer tasas diferenciadas de Impuesto Sobre la Renta a las personas físicas, de entre 12 y 33%, dependiendo del ingreso, y reducir de un 35 a un 15% el ISR a las empresas con el objetivo de impulsar el crecimiento de la economía estadounidense un 3.5% anual y crear 25 millones de empleos. Para ello buscará inversiones por 1 billón de dólares en infraestructura, energía y defensa.

Se trata de un plan "muy agresivo, y a la vez llamativo y popular entre sus votantes", dijo Esteban Polidura, director ejecutivo y estratega de la Chief Investment Office de UBS México. La reducción del ISR al 15% es muy fuerte, es una propuesta radical", aseguró.


"Son medidas populistas que generarán empleo de manera artificial", dijo Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base.

La iniciativa de Trump podría tener efectos severos para la economía mexicana. Polidura explica que incentivos fiscales como los que pretende el mandatario estadounidense provocarían salidas de capitales mexicanos y extranjeros de México hacia Estados Unidos.


Por otro lado, la creación de empleos en un país que goza hoy de menos de un 5% de desempleo provocará una subida de salarios que estimulará el consumo, esto desencadenaría aumentos en el costo de los productos y servicios.


Con una mayor inflación, la Reserva Federal aumentaría sus tasas de interés con mayor intensidad y rapidez, algo que generará presión en el Banco de México para endurecer la política monetaria.


"Banxico no puede dejar que suban más las tasas en Estados Unidos sin subir las de México, porque si no se descontrola el tipo de cambio", explica el analista de UBS.
La combinación de los factores anteriores, continúa Polidura, podría producir el peor de los escenarios, tanto para México como para Estados Unidos: la estanflación, es decir, estancamiento económico acompañado de alta inflación.

Políticas sin ganadores

De acuerdo con Jorge Gordillo, director de análisis económico de CI Banco, este plan, aunado a las políticas proteccionistas en materia comercial, provocará "una apreciación del dólar que terminará siendo contraproducente para Estados Unidos, porque perderá competitividad".


El anunciado impuesto de 20% a los productos mexicanos, señala Siller, tampoco le servirá de mucho. "Afectaría sobre todo a los consumidores estadounidenses, que terminarían pagando el aumento de los productos. Las exportaciones mexicanas están determinadas sobre todo por el tipo de cambio, que se ha depreciado otro 20% en el año, con lo cual regresas al precio original". Se trata de un impuesto que "asusta", dice la economista, pero  que también "genera fastidio entre los mercados porque las decisiones de Trump van y vienen".


No está claro cuáles son las posibilidades de que una reforma así sea aprobada por el Congreso estadounidense. Si bien hay una mayoría republicana en ambas cámaras, Polidura señala que la iniciativa es tan agresiva que el Congreso podría más bien atenuarla. "Si se logra reducir el ISR en un 5 o 10% ya se trata de algo muy atractivo, podrían llegar a un punto medio".


Tampoco hay que olvidar, dice Gordillo, que "Trump tiene muchos enemigos en los estados, y los gobernadores en Estados Unidos son muy fuertes".


Trump "ha elegido a México como conejillo de indias" dice Siller, y añade que la decisión de Enrique Peña Nieto de cancelar su reunión con Trump fue la correcta.
"Se aventó contra nosotros porque pensó que sería fácil, pero no hay mal que dure cien años y un presidente no puede enfocar todo su trabajo en molestar a un país".